Mira que soy pava...
Buenas noches:
Que debería estar adelantando trabajo y, actualizando el blog de pascuas a ramos, cojo y decido hacerlo ahora en plena vorágine. Arte es lo que yo tengo, lo demás es tontería. A estas horas de la madrugada y saliendo de casa mañana a las 07.45, he encontrado un motivo lo suficientemente importante como para escribir una entrada en este pobre y maltrecho blog.
Ese motivo es que hoy, en una suerte de momento de agobio y desesperación, me he metido en un sitio de muy mala pinta al lado de mi casa llamado Elegant en busca de una solución: una manicura urgente. Mientras que en Nueva York pueden presumir de tener un centro de esos de manicura exprés en cada esquina, muestra de evolución cultural donde las haya, en España carecemos totalmente. Así que yo, jugándome las uñas y la salud, me he metido en ese cuchitril de gráfico nombre a probar suerte. Allí había dos chicas flacuchas con pinta de estar hambrientas, de unos veinte años, y una especie de madame con el pelo teñido como de morado. ¿Me habré metido en un prostíbulo? ¿Me estaré metiendo en una red de trata de blancas y yo con las uñas hechas una mierda? Pues no, era una pelu-manicura completamente vacía, por lo que me han atendido al instante.
Centrándonos en ciertos detalles, las chicas flacuchas tenían las uñas hermosamente decoradas, una con algo parecido a los lirios y otra directamente con estampado de leopardo, ambas con sus apéndices digitales de una longitud descomunal. La que me ha atendido, la de los lirios, ha sido sorprendentemente hábil en el arte de la uña a pesar de tener los dedos prácticamente inmovilizados por las decoraciones florales.
Ya pegando la hebra con ellas me han contado que eran armenias (si alguien me puede especificar en qué parte de la antigua URSS está, que haga el favor) y que a su tierna edad de veintipocos ya tenían bien de hijos. Estaban seriamente preocupada porque yo, a mis 28 ya bien asentados, aún permanecía de esta guisa y sin idea de embarazarme. Luego me han dicho que no me preocupe porque parezco más joven de lo vieja que soy, de manera que no pareceré la abuela de mis futuros hijos aunque lo sea de verdad. También me han dicho que las españolas somos unas libertinas y que tanto salir por la noche es un desfás, que más nos valía casarnos prontito y tener algún hijo, que te llena de satisfacciones. Cuando les he dicho que gato no, pero que hijo sí, me han mirado fatal fatal.
El caso es que por 12.50 euros me han hecho una estupenda manicura, he hablado por primera vez con dos personas de Armenia y me han dicho que parezco más joven. Si me hubieran dicho que qué delgada soy, la tarde habría sido redonda.
Y con esta bonita historia cierro de nuevo el chiringuito, que tengo que terminar un par de cosas antes de... tachán tachán... volverme a ir a París mañana. Sí, el Consorcio de Turismo parisino se dedica ahora a pagarme viajes relámpago de un día para volverme completamente chiflada. No, en realidad es una presentación de una célebre marca deportiva.
ASÍ QUE: c'est la vie!
La bien pagá
Buenas noches:
Desde que sólo escribo a cambio de dinero habréis notado la extramadamente notable falta de entradas en este blog. No me culpéis, estamos amenazados por una especie de hecatombe financiera y claro, una no puede regalar sus textos al mejor postor a cambio de nada. La realidad es que son las 10 y pico de la noche y acabo de terminar mi jornada laboral; lo que me falla es el tiempo, aparte de mi falta de beneficios en este blog.
Me quejo todo lo quejable por mi vida: trabajo en casa, en leggings, con pelos de gato por doquier, mis descansos son poner la lavadora, estoy hasta la figa de las cuatro paredes, tengo setecientas colaboraciones y no doy abasto (cierro el chiringuito a estas horas pero eso no quiere decir que haya terminado), estoy desbordada por todas partes, agobiada por la vida... Pero, aparte de mis dineritos -con más pena que gloria, todo sea dicho- recibo a cambio de mi trabajo algunos extras que me alegran un poco mi triste vida... y le joden mis regalos de cumpleaños y Navidad a mis seres queridos. Por ejemplo, hoy me han regalado unas gafas graduadas; hace tiempo, recibí mis segundas planchas más caras del mundo. Tengo apalabradas unas bambas Nike, unas sandalias anatómicas que mejoran la forma física, tratamientos de belleza y cosmética a los cuales casi nunca puedo ir, botellas de alcohol... En fin, que dado que estoy medio chiflada en casa trabajando como una serda, me pagan con caprichos que sólo pueden hacer feliz a una persona como yo... o Claudio, ¿a que sí, amor?
Además, cuento con otras alegrías que me dan vidilla como algún viaje inesperado a París (sí, nada más volver de NY me invitaron a una presentación allí
o el chorreo de fiestas que está habiendo estas semanas. Una buena borrachera semanal, de ésas de "me planté peda un miércoles", me curan este cuerpo de workaholic. Y luego me lo termino de apañar en casa con todos esos productos de belleza. En fin, que lo comido por lo servido. Mañana mismo hay un fiestorro en Barcelona que espero que termine como el de hace un par de semanas de Mango, aunque patrocina una marca de aguas por lo que no me extrañaría que nos hicieran beber ídem. Bueno, todo sea por amortizar unas carísimas sandalias que tuve a bien comprarme en París...
Cada día que me empiece a tirar de los pelos porque son las doce y pico de la noche y esté al borde del suicidio (cual Mosquera) me leeré este post y me daré con un canto en los dientes. Y lo mismo haré cuando esté de resaca día sí y día también, me leeré la parte que habla de trabajar cien horas al día, para justificar mis festividades.
Y esto, queridos amigos, se es lo que comúnmente se conoce como EQUILIBRIO.
PROCEDO: a cenar y a apagar el chiringuito.
Sexo en Nueva York
Buenos días:
Ésta nno es la primera entrada que escribo desde Nueva York, pero sí lo es después de haber tenido sexo en ella. Llevo aquí casi 3 días ajena a la crisis que se ha llevado por delante a una casa tan querida para mí como Lladró e intentando ni siquiera mirar lo que llevo gastado en cosas tan útiles como leggings con estribo, una boina y un vestido vaquero, por no hablar de aqul carísimo Dry Martini que no me pude acabar porque me daba arcadas. Pero da igual; total, por unos dólares... Total, por una crisis....
Esta noche es posible que vayamos a una espècie de fiesta performance a la que nos han invitado pero no sé, porque estamos tan canasados todo el día de comprar, comer y estar como auténticos guiris haciendo OOOOOOH con todo lo que vemos. Yo creo que Luis y yo nos vaos a buscar un trabajo aunque sea de barrenderos y nos vamos a quedar aquí a beber Fiji Water y a hacer OOOOH todo el día, aunque sea a 12 bajo cero en invierno.
ME VOY: a secar el pelo, que hace frescal.
MENUDO ARTE: el que estamos viviendo aquí...
La esclavitud del siglo XXI
Buenas noches:
El trabajo de freelance es la esclavitud del siglo XXI y la gente es una aprovechada de cojones.
HASTA AQUÍ: puedo escribir esta semana.
Llegó el Apocalipstick
Buenas tardes:
Hoy hace justo una semana que llegamos de Croacia mi marido y yo, el tiempo mínimo que necesita una persona para recuperarse de las vacaciones y de cualquier acto. De hecho, ahora veréis por qué necesitaba tantos días de recuperación viendo las experiencias que tuvimos en ese bucólico país.
Mis amigos gays sin pareja, conscientes de que Croacia no es precisamente homofriendly, decidieron utilizarme de sónar para localizar con mi instinto innato los bares de ambiente. Esto incluía también zonas de cruising o bares encubiertos, todo valía. Lo que comenzó como una inocente búsqueda guiada por mis intuiciones, terminó convertido en una auténtica cruzada antihetero por parte de los elementos que he decidido llamar Apocalipstick y que culminó en Venecia con el travesti definitivo.
Empecé mi búsqueda siguiendo las señales que me iba mostrando el destino; primero, un paraguas con la bandera del arco iris en el paragüero de un bar en una noche de mucha lluvia. Después, un eclipse de luna que evocaba claramente a la penumbra de un cuarto oscuro. Por último, dos mozalbetes de cejas depiladas y torsos bronceados en una playa me indicaban que la zona gay se iba acercando a mí. Pero las cosas empezaron a torcerse y no sólo no encontré ningún local digno de mi gayedad y las de mi novio y amigos, sino que comenzó la tragedia contra los habitantes heterosexuales en la casa que teníamos alquilada. Esta cruzada la libraron básicamente unos alacranes que mi marido y yo encontrábamos continuamente en nuestras dependencias; aún viviendo con otra pareja gay, las alimañas sólo se nos aparecían a nosotros. ¡Era el Apocalipstick! La culminación, y muestra mayor de la lucha por la vida, fue cuando encontramos a uno de los escorpiones siendo devorado por una araña en su tela. Trágico y brutal. Debían ser los alacranes gay, que cuando picas te vuelves gay.
Como mi novio y yo nos marchábamos los primeros, devolvimos la paz a ese lugar con nuestro vacío, ya que las bestias del averno no volvieron a aparecer más. Supe que el ciclo apocalípstico estaba cerrado cuando, paseando por una calle de Venecia antes de volver a BCN, comencé a escuchar una voz profunda y dulzona... Era una inmensa travesti cubana caminando a mis espaldas, mirándome con sus ojos repintados y mostrándome su impúber top de cuello halter. Respiré tranquila, el Apocalipstick había terminado porque, en realidad, todas las señales nos llevaban al travesti cubano. El equilibrio del universo vuelve a estar en paz.
QUÉ ALEGRÍA: que LecielE y yo nos vamos a Zaragoza a todo lujo y por dos duros a ver el concierto de La Costa Brava en la Expo. ¡Si al final voy a la Expo y todo, anda tú! De noche, pero algo es algo.
¡Adiós BCN! ¡Hola Croacia!
Buenas tardes:
Estoy haciendo todo el trabajo de una semana de 5 días en 3, así que no tengo tiempo para muchas alharacas. De hecho, les robo historias a mis amigos así que fíjate tú qué bien.
Mañana a las 6.35 am sale mi vuelo a Venecia; de ahí, nos encontramos con Ladlo y Damir y partimos a Croacia como alma que lleva el diablo. ¡Adiós!
EN UNA SEMANA: volveré a la vida.
VACACIONES CON MARIDO Y AMIGOS! Por fin!
Una historia que no me ha pasado a mí
Buenas tardes:
Pero es una historia tan tan tan buena, que la copypasteo tal cual según nos la ha mandado mi amigo JR hace un rato. Es una risión en plan "disgustos en bandeja" que, por suerte, ha acabado con un final feliz pero que podía haber terminado con una especie de topo enano haciéndole cosas terribles a mi amigo.
El origen de todo esto viene porque JR tuvo un problema con las llaves de su casa y esta mañana no podía entrar.
Lee, lee: